La declaración de interdicción

Este procedimiento tiene por objetivo quitar el derecho de la administración de sus bienes a una persona, por no contar con las facultades mentales mínimas, designando a un curador para ejercer dicha acción. La persona que es declarada interdicta pierde la administración de sus bienes y sus actos no tienen valor legal.

¿Qué es?

Es un acto que se resuelve mediante un juicio donde la sentencia judicial define si una persona es o no “interdicta” y por tanto incapaz de los actos de la vida civil, por lo que se le priva de la administración de lo suyo, y se le nombra un curador que se encargará de todos sus bienes y trámites. 

La ley de Chile permite la declaración de interdicción por dos condiciones:

  • Por demencia: la persona declarada interdicta presenta características asociadas a esta condición mental
  • Por disipación o prodigalidad: la persona gasta sus bienes en vano y su forma de gastar le impide atender a las necesidades familiares. En esta condición, se confiere al interdicto una cuota de dinero para gastos personales.

Para proteger a las personas que puedan verse afectadas por alguna de estas condiciones, es que el legislador ha concebido la institución de la interdicción. En atención al caso en particular, y cumpliendo con los demás requisitos, la persona que sea declarada interdicta será representada por un curador general en todos los actos judiciales y extrajudiciales que le conciernan y que puedan menoscabar sus derechos o imponerle obligaciones (artículo 390 del Código Civil).

¿Cómo funciona?

La “discapacidad intelectual” se encuentra definida en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, como

“la resultante de la interacción entre algunas condiciones psíquicas y/o intelectuales de largo plazo que pueden presentar las personas, y las barreras del entorno, tales como formas de exclusión social, carencias de apoyo y actitudes estigmatizadoras, que limitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

Actualmente, se suele distinguir entre:

  • Discapacidad cognitiva: “conjunto de condiciones que afectan el desarrollo y adaptación social de algunas personas, y que está asociada a una condición que, generalmente, surge después de los dieciocho años, o bien, antes de esa edad como resultado de algún daño cerebral; e incluye a personas que han experimentado derrames cerebrales, demencias o mal de Alzheimer y a adultos mayores con otras formas de disminución cognitiva debido a su edad”.
  • Discapacidad psicosocial: comprende otras dificultades de salud mental, como las psicolingüísticas y de pensamiento lógico, la disfasia, el síndrome de Down, entre otras.

Los tribunales de justicia han dicho que la demencia puede considerarse como la “situación en que se encuentra una persona que, por alteración de sus facultades mentales, carece de la aptitud necesaria para dirigir su persona o para administrar sus bienes”.

 

¿Qué condiciones debe reunir una persona para ser declarada demente?

  • La persona debe ser adulta: Es decir, tener más de 12 años en el caso de las mujeres, y más de 14 en el caso de los hombres. 
  • La persona debe ser “demente”: Es decir, el individuo debe padecer una enfermedad mental que le prive de la capacidad de administrar lo suyo y de dirigir su persona. Escapa al ámbito del Derecho el señalar cuáles son las condiciones que producen ese efecto. Por consiguiente, el juez evaluará el caso particular y resolverá una vez apreciados los hechos y oído el dictamen de facultativos de su confianza (artículo 460 del Código Civil). Por tanto, el mero uso de alcohol o drogas, o simplemente llegar a ser de la 3° o 4° edad, son situaciones que NO ameritan por sí solas una declaración de interdicción. 
  • La enfermedad mental debe ser habitual: Es decir, que sea padecida normalmente por el individuo, de modo que constituya su forma habitual de ser o estar, aunque tenga intervalos lúcidos. Es importante aclarar que la demencia:
    • No necesita ser continua, pues el artículo 456 del Código Civil dispone que la declaración de interdicción procede aunque el demente tenga intervalos lúcidos;
    • No necesita ser absoluta, pues sólo se requiere que le impida a la persona la competente administración de sus propios bienes. 

Se debe presentar una demanda ante el Juzgado Civil correspondiente al domicilio de quien se pretenda declarar como interdicto, por medio de un/a abogado/a. 

 

¿Quién puede presentar la demanda? 

El juicio debe iniciarse a solicitud de:

  • El cónyuge no separado judicialmente del supuesto interdicto.
  • Cualquiera de sus consanguíneos hasta el 4° grado.
  • El defensor público. 

 

¿Qué documentos se requieren para obtener la declaración de interdicción por demencia? 

Principalmente, se debe contar con la siguiente documentación:

  • Fotocopia por ambos lados de la cédula de identidad del o la solicitante.
  • Acreditar mediante un certificado un parentesco o matrimonio entre la persona solicitante y el presunto(a) interdicto(a).
  • Certificado de discapacidad emitido por el COMPIN (si lo tiene).
  • Certificado de discapacidad emitido por el Registro Civil (si lo tiene). 

 

*Su abogado(a) podrá solicitarle documentación adicional.

“Curador” Es la persona designada por el juez que quedará a cargo de todos los bienes y trámites del interdicto. 

 

Se debe tener en cuenta que el Código Civil dispone que: 

  • Las tutelas y curadurías o curatelas son cargos impuestos a ciertas personas a favor de aquellos que no pueden dirigirse a sí mismos o administrar competentemente sus negocios, y que no se hallan bajo potestad de padre o madre, que puede darles la protección debida (artículo 338).
  • Están sujetos a curaduría general los menores adultos, los que por prodigalidad o por demencia han sido puestos en entredicho de administrar sus bienes, y los sordos o sordomudos que no pueden darse a entender claramente (artículo 342).

¿Quiénes pueden ser nombrados como curadores de la persona interdicta?

Conforme al artículo 462 del Código Civil, se puede deferir la curaduría del demente a alguna de las siguientes personas:

 

  1. Cónyuge no separado judicialmente;
  2. Descendientes;
  3. Ascendientes; 
  4. Hermanos;
  5. A otros colaterales hasta el cuarto grado. 

 

El juez elegirá, entre las designadas en los números 2, 3, 4 y 5, la persona o personas que más idóneas le parecieran. 

En caso de que falten todas las personas antedichas, tendrá lugar la curaduría dativa, que es la que confiere el mismo magistrado. 

Conforme al artículo 465 del Código Civil, en virtud de la declaración de interdicción:

  • Se priva al demente de la administración de sus bienes y se le nombra un curador. 
  • Todos los actos y contratos del demente, posteriores al decreto de interdicción, son nulos (no tienen valor jurídico), aunque se alegue haberlos ejecutado en un intervalo lúcido. 
  • Todos los actos y contratos del demente, anteriores al decreto de interdicción, son válidos, a menos que se pruebe que quién los ejecutó o celebró estaba entonces demente. 

 

Por ejemplo, no es hábil para testar, es decir, dejar un testamento. El testamento otorgado por el interdicto por causa de demencia es nulo (artículos 1005 y 1006 del Código Civil). 

¿Dónde lo encuentro?

Este proceso es un trámite legal y puede requerir la asistencia de un abogado. Si tienes dudas y necesitas ayuda en el proceso, puedes hacer la consulta mediante el Sistema Integral de Atención Ciudadana (SIAC) en el siguiente botón:

También puedes realizar la consulta a tu Corporación de Asistencia Judicial (CAJ) más cercana. Si no sabes como funciona o dónde encontrar una CAJ, sigue el botón al artículo:

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